© 2018 Can Caramelo

Barritas de Chocolate y Caramelo

¡Lo he intentado! He probado tomar el primer mordisco de estás barritas de chocolate y caramelo con mi boca cerrada y mis ojos abiertos. Fracasé. Cada vez que hago un mordisco a estas barritas, que escucho el “craaac” del chocolate que se rompe entre mis dientes antes de hundirse en el caramelo de dátil y la base de avena y frutos secos, se me cierran los ojos, los músculos de mi cara se relajan y se me escapa un “mhmmmmm” que está totalmente fuera de mi control. Durante un momento se para el mundo y siento que mis pies dejaron de tocar el suelo y entro en un estado de levitación.

Es indudablemente uno de mis postres favoritos. Además es vegano y endulzado solo con dátiles y chocolate, sin embargo reminiscente de un snickers o un twix, pero con más profundidad de sabor. Los suelo guardar en el congelador porque son buenísimos fríos, no quedan del todo duros (menos el chocolate, mhmmmmm). Además así se conservan perfectamente y para comer, simplemente abro en congelador y lo saco. A Simón también le encantan. Me dice “mamá quiero de estos de chocolate, fríos, con pegajoso abajo”. En realidad no son pegajosas, me parece que son las manos de los pequeños que lo vuelven todo pegajoso. Ni siquiera se lo acaba antes de mirarme con su sonrisa amplia enmarcada en manchas de chocolate y decirme “¡más!”.

El caramelo de dátil es delicioso también en sí y me gusta hacer más cantidad y tenerlo para comer con avena, fruta, pan o en batidos.

Para 12 barritas más grandes o 24 más pequeñas (suelo hacer 24 que es lo que se ve en las fotos).

Ingredientes

Para la base:

  • 1 1/2 tazas de copos de avena
  • 1/2 taza almendras, anacardos, avellanas o una mezcla de ellos
  • 6 dátiles tipo medjool o 10-12 dátiles normales (si no son muy blanditos, poner en remojo en agua caliente durante unos 10min y escurrir después)
  • 1/2 cucharita sal marina

Para el caramelo de dátiles:

  • 10 dátiles tipo medjool o 20 dátiles normales (de nuevo, si no son muy blanditos, poner en remojo en agua caliente durante unos 10min y escurrir después)
  • 1/2 taza de crema de almendras y avellanas (una combinación de almendras y avellanas es mi favorita, pero sólo almendras también queda delicioso, supongo que crema de cacahuetes o tahini también quedan bien, aunque tal vez un pelín menos rico, no lo he probado aún, clica aquí para instrucciones (en inglés) sobre cómo hacer tu propia crema)
  • 1 cuchara de aceite de coco virgen, fundido
  • 1/4 taza de leche de coco (u otra leche vegetal)
  • una pizca de sal marina
  • una cucharadita de extracto puro de vainilla o las semillas de una vaina de vainilla (opcional)

Para el chocolate:

  • 100-200g de chocolate negro (70-85% cacao), 100g para una capa más fina, 200g para una capa gloriosamente gruesa
  • escamas de sal marina

Instrucciones

Prepara un molde de unos 20x25cm poniendo papel de horno. Luego haz el caramelo poniendo todos los ingredientes menos la leche en una procesadora de alimentos (me imagino que también funcionaría con un minipimer, pero no lo he probado). Como la textura del caramelo de dátil dependerá de lo líquido que es la crema de almendras y lo blanditos de los dátiles, echa la leche de coco poco a poco. La idea es que quede lo más espeso posible, pero que sea untable. En la procesadora de alimentos no debe ser una bola, sino una crema. Pon el caramelo de dátil en un bol y sigue con la base. No hace falta limpiar la procesadora de alimentos, algún pequeño resto del caramelo no molesta. Echa todos los ingredientes para la base dentro y procesa un par de minutos hasta que se formen unos grumos que cuando los aprietes con los dedos se peguen. Si no se pega, añade un dátil o un chorrito de leche vegetal, si es demasiado pegajoso, echa más avena. Saca la masa y espárcela sobre la bandeja preparada, apretando con las manos hasta que tengas una masa que cubre todo el molde. Echa el caramelo de dátiles encima y repártelo con una espátula intentando crear una superficie lisa. Casi estás. Ponlo al congelador durante al menos 30 minutos, a veces lo dejo toda la noche y pongo el chocolate al otro día. De esta manera, cuando pongas el chocolate, el caramelo de dátil se habrá endurecido y no saldrá por los bordes y el chocolate no se romperá. Funde el chocolate al baño maría y échalo encima del caramelo. Reparte el chocolate moviendo todo el molde con las manos hasta que se haya formado una capa uniforme. Echa unas escamas de sal marina y corta en barritas. Las puedes disfrutar ahora o guardarlas en el congelador para cuando se te antojen.

Post a Comment

Your email is never published nor shared.